Como preparar el mejor pulpo a la brasa

El pulpo es un alimento aceptado en multitud de culturas gastronómicas, sobre todo en la china y la japonesa, donde incluso se lo comen crudo. En otros países, sobre todo en los mediterráneos como Italia, Grecia o Portugal es muy común comer pulpo a la brasa, y qué decir de España, donde no solo es un emblema de algunas comunidades como Galicia, sino que es habitual encontrarlo en restaurantes a lo largo de todo el país, sobre todo en los últimos años.

Cómo hacer un buen pulpo a la brasa

Aunque puedes encontrar pulpo en las pescaderías en cualquier época del año, su mejor momento es durante los meses de reproducción, entre septiembre y abril, que es cuando se acercan a la costa.

Nutricionalmente hablando, este cefalópodo es bajo en calorías y tiene proteínas de buena calidad. Además, aporta al organismo gran cantidad de minerales (yodo, fósforo, calcio, zinc y magnesio, entre otros), así como vitaminas del grupo B, A y E.

El sabor de su carne le hace un buen complemento para multitud de recetas, pero igualmente está buenísimo solo, a la brasa. Aquí está su receta.

El pulpo a la brasa, ¿mejor congelado o refrigerado?

Realmente, que lo compres refrigerado o congelado es lo de menos. Lo que si te recomendamos nosotros es que lo compres ya cocido, porque así te aseguras que está en su punto de textura y que no va a quedarse muy duro, lo que arruinaría la receta. Este es un consejo útil, sobre todo si no estás muy acostumbrado a prepararlo en casa.

Prepara la parrilla

Puedes utilizar una parrilla sobre brasas o sobre una vitrocerámica (la primera opción siempre dará más sabor). En cualquier caso, echa antes un chorreón de aceite de oliva virgen y ponlo al fuego. No esperes a que se caliente demasiado para que la carne no se endurezca.

A continuación, pon las patas de pulpo enteras, no las trocees, y con ayuda de unas pinzas, ve dando vueltas para que se haga por todos los lados. Ten en cuenta que no estará listo hasta que adquiera el tono dorado característico de las carnes a la brasa.

Condimenta y emplata

Para mantener su jugo, no eches sal hasta que lo saques del fuego; además, es mejor usar sal gorda (solo una pizca). Una vez que lo emplates, puedes acompañarlo con un poco de aceite de oliva virgen en un cuenco pequeño.

A veces, el pulpo viene acompañado de su tinta, que también es comestible y puede ponerse en un cuenco como salsa. De hecho, la tinta de los cefalópodos está muy bien considerada, y no solo en la gastronomía, sino en ciertos aspectos de la salud por ser antitumoral y antidepresiva y tener capacidad para frenar ciertos procesos cancerígenos. Además, aplicada directamente en la piel tiene propiedades antimicóticas, antimicrobianas y cicatrizantes.

En conclusión, comer pulpo a la brasa es una manera deliciosa de cuidar la salud. Con esta receta podrás sorprender a tus invitados y parecer un gran chef.