Consejos para preparar tus tuppers para llevar a la oficina

Comer en la oficina no tiene por qué ser un problema. A pesar de ello, muchos son los que no buscan enfrentarse a las comidas en su área de trabajo, optando por ir al bar más cercano, y puede que acaben comiendo mal.

Comer en el trabajo no tiene por qué implicar no comer sano


Hoy en día es vital mantener una dieta sana, y nada mejor para no caer en excesos que llevar la comida en un tupper. Quizás te suene raro, pero en algunos países como Estados Unidos esto es algo normal.

Esta práctica te ayudará a mantener la dieta, a evitar largas comidas y a disfrutar de un poco más de tiempo libre antes de volver a tus quehaceres. Sin embargo, has de saber cómo sacarle todo el partido a la comida en fiambrera. En esta entrada encontrarás algunos consejos para aprovecharla al máximo.

El soporte, cómo elegir el tupper perfecto

La comida no puede llevarse en cualquier recipiente. Esto es algo que conocen bien aquellos que trabajan en la industria alimentaria. ¿La razón? Muchos alimentos son perecederos y necesitan permanecer a una temperatura y unas condiciones específicas para evitar que se deterioren. Y no todos los recipientes son adecuados para ello.

Vas a tener que elegir entre una fiambrera de cristal o una de plástico. Las primeras son más pesadas, pero sencillas de limpiar y de mantener en buenas condiciones. En el caso de las de plástico, debes saber que si el material no es apto para uso alimentario no es recomendable utilizarlas, ya que sus componentes podrían afectar a la comida. Procura, si eliges las de plástico, cambiarlas cada pocos meses tras un uso continuado y vigila que el material sea apto para microondas.

Solo necesitas un poco de preparación, los recipientes adecuados y hacer que cada comida sea apetecible. De esta manera mantendrás la línea sin problema alguno.

La planificación es esencial para comer sano

Comer sano no se basa solo en consumir los alimentos adecuados, sino también en seguir un orden de comidas y unas cantidades específicas. Así, es necesario que establezcas un menú para toda la semana, pudiendo dejarlo listo el domingo, guardando los recipientes en la nevera y consumiéndolos en función del día. Quizá pienses que es una tarea engorrosa, pero si ya estás inmerso en una dieta no debería resultarte un problema adaptar las comidas al tamaño de una fiambrera.

Los tuppers, por suerte, son comercializados en todo tipo de tamaños y formatos, por lo que no tendrás mayores problemas a la hora de adaptar cada comida en cuanto a cantidades. Sin embargo, si no sabes cómo organizarlos, recurrir al llamado plato de Harvard puede ser una gran idea. Detrás de este nombre se esconde una manera ordenada de disponer de todos los nutrientes en una sola comida. Según esta universidad, lo ideal sería contar con un plato en el que la mitad de los ingredientes fuesen verdura y fruta, una cuarta parte cereales integrales y la cuarta restante, alimentos ricos en proteínas saludables.

Un sencillo plato estaría compuesto por ensalada bien aliñada, arroz integral hervido para acompañar y unas rodajas de tentáculo de pulpo. Con esta sencilla propuesta estarías manteniendo la línea tal como dicen en Harvard.

La sencillez es de gran ayuda a la hora de preparar un tupper. Si bien no debes olvidar un toque de alegría en cada comida, no hay razón para que sean aparatosas. Estos recipientes permiten una cantidad determinada de comida, por lo que la sencillez a la hora de presentarla te ayudará a hacerla más atractiva y a que no haya más de la necesaria.

Cuidado con las cocciones

Como ya se dijo, cada alimento posee unos tiempos de consumo antes de que empiece a pudrirse. Así, no es recomendable comer alimentos preparados con más de 48 horas de antelación. 

La comida del trabajo no tiene que ser aburrida

Algo bien conocido es que casi todos comemos con la vista. Puede ser que el plato que tengas delante sea realmente sabroso, pero si no está presentado como es debido habrá perdido gran parte de su atractivo. Esto también afecta a las comidas que vayas a almacenar en las fiambreras para el trabajo

Así, la solución sencilla es jugar con los colores de los alimentos para que te resulten atractivos en el recipiente. Las especias ayudan a mejorar el aspecto de un plato y su sabor, así que no dejes de añadirlas. Incluso las salsas aportarán una nueva dimensión a una comida aparentemente aburrida. Eso sí, mucho cuidado con que no se derramen.


Nada como comer un buen pulpo en el trabajo

Llevar la comida a la oficina no debería causarte ningún problema si sigues estos consejos. Solo necesitas un poco de preparación, los recipientes adecuados y hacer que cada comida sea apetecible. De esta manera mantendrás la línea sin problema alguno.