Cómo comer bien en la oficina

Cómo comer bien en la oficina

Cada vez hay más personas que se alimentan mal porque no dedican el cuidado suficiente a la comida que se llevan a la oficina, en lo que también afecta mucho el escaso tiempo que se puede llegar a tener para comer de forma adecuada.

La comida saludable en la oficina

Lo más importante a la hora de alimentarse en el lugar de trabajo, es conseguir eliminar los malos hábitos que hayas podido adquirir con el paso de los años. Si estás pensando en cambiar tus hábitos y empezar a comer mejor, sigue nuestros consejos para comer bien en la oficina.

Tómate la iniciativa con alegría

Los cambios de patrones y hábitos de alimentación son una de las cosas más complicadas de conseguir hacer. Sin embargo, si lo haces de forma decidida y teniendo claro que es lo correcto para ti, será algo más llevadero.

Una buena forma de comenzar el cambio es llevar al principio un diario de nutrición para poder analizar después los resultados. Como ayuda, en ese diario puedes incluir notas que te indique qué tareas tenías para poder identificar patrones.

También es importante estar informado sobre todo lo referente a la nutrición. Lee las etiquetas de los productos que vas a consumir, inspírate en blogs especializados y también te puedes unir a boletines informativos.

Una vez hayas superado las primeras semanas, mantener tu hábito será mucho más fácil, además que tu propio cuerpo de demandará este tipo de alimentación más saludable.

El hecho de tener una buena planificación y pensar qué vas a llevarte de comer a la oficina, así como cambiar tus hábitos de alimentación son una buena forma de conseguir llevar una mejor alimentación en tu día a día. 

No te saltes el desayuno

Siempre es recomendable comenzar el día con un desayuno que sea nutritivo para que te llene de energía.

Tu cerebro tendrá un mejor rendimiento y evitarás sentir los temidos retortijones que entran cuando tienes hambre. Además, si llegas bien alimentado a tu puesto de trabajo, la llamada que siempre sientes de las máquinas expendedoras desaparecerán.

Piensa que hay estudios que han demostrado que un buen desayuno aumenta la memoria y la capacidad de concentración.

Comida saludable siempre a mano

Cómo comer bien en la oficina
Cómo comer bien en la oficina

No es nada raro que durante tu jornada laboral te entren ataques de hambre repentinos. Por eso es importante que tengas guardados en tu cajón snacks saludables, que sean nutritivos y bajos en calorías. Las buenas opciones pueden ser las barritas de proteínas, mezclas de frutos secos o nueces o incluso una zanahoria, un yogurt o una pieza de fruta.

En el caso de que dispongas de una nevera a mano, es buena idea que tengas un yogurt natural o frutas frescas. Así también, al no tener la comida a la vista, no te sentirás tentado.

Comer algo a media mañana puede ayudarte a no llegar al mediodía con tanta hambre.

Mantente hidratado

A lo largo de tu jornada laboral, es una buena opción el consumir un litro de agua, siempre y cuando comas, además, frutas y verduras, de lo contrario la cantidad de agua la deberás aumentar a litro y medio.

Planifica tus comidas con tiempo

Prepararte la comida tu mismo es la mejor forma de controlar lo que comes. Lo ideal es que un mismo día prepares plartos que te sirvan para varios días, puedes congelar el sobrante en tuppers y llevártelo otro día que sepas que vas a tener menos tiempo para cocinar.

Aquí lo importante es que te planifiques semanalmente para asegurarte de incluir comida variada y equilibrada diariamente. Puedes hacer una compra grande una vez por semana que ya te sirva para preparar todos tus platos.

Debes tener en cuenta que sea lo más equilibrada posible, incluir frutas y verduras, carnes, pescados y productos lácteos. Los productos congelados pueden ser tus aliados en este sentido, ya que mantienen las mismas propiedades que los productos frescos y te aguantarán más tiempo hasta que puedas prepararlos. El pulpo y otros pescados congelados pueden ser una buena opción para tener en tu congelador. Los puedes acompañar de unas verduras para hacer un plato equilibrado y sabroso.

Piensa que la mayoría de las comidas las vas a hacer en tu puesto de trabajo, por eso prestar especial atención repercutirá en tu salud.

Es importante que intentes reservar un hueco para la comida, que procures no comer delante del ordenador y que te tomes tu tiempo para comer y sobre todo en masticar correctamente.

En definitiva, comer en la oficina no tiene porqué ser monótono, se puede comer sano, variado y equilibrado, si te planificas y sigues nuestras propuestas.