Consejos para comprar pulpo para consumir en casa

comprar pulpo para consumir en casa

El pulpo es uno de los alimentos más apreciados para comer en jornadas especiales o, simplemente, si te quieres dar un capricho, aunque realmente es un alimento que podríamos consumir a diario. En este artículo te explicamos todo lo que tienes que saber de este cefalópodo y de su comercialización para que no te den gato por liebre cuando lo vayas a comprar. 

¿Qué tengo que tener en cuenta a la hora de comprar pulpo?

Hay varios aspectos que van a influir cuando busques sacarle el máximo partido a tu inversión. Los más destacables son la presentación, el origen, el etiquetado, cómo se calcula el peso, distinguirlo de otras especies y saber cuánto producto necesitas. No hay que olvidar que la escasez del cefalópodo ha disparado los precios y evitar que te engañen se convierte en una prioridad. 

No te vamos a engañar, el pulpo es un producto caro y es pasto de pícaros que pretenden aprovecharse del desconocimiento del grueso de la población para hacer su agosto. Ahora bien, si conoces estos sencillos detalles, va a ser mucho más difícil que lo hagan contigo. 

1. Diferencias de presentación

Las diferencias de presentación en el pulpo van a influir en el punto de cocción o en el resultado final. Por lo tanto, conocer estas particularidades es importante para que no tengas problemas o disgustos que podrías evitar. Es imprescindible que conozcas los matices porque, en función de estos, será más fácil que elijas una opción u otra para ti. 

1.1 Fresco, refrigerado o congelado

pulpo crudo congelado con patatas
pulpo cocido entero

 

El pulpo puede venderse fresco, refrigerado o congelado y, en función de ello, tiene unas características específicas para su preparación. En el primer caso, el tiempo de cocción que se tendrá que aplicar es mayor, y el resultado final más incierto, porque la carne del cefalópodo es fibrosa y con el proceso de congelación estas (las fibras) se rompen.

En el caso del pulpo congelado, el proceso de congelación garantiza y mantiene la textura y las propiedades originales del producto. El pulpo crudo congelado es más fácil de cocinar que el fresco,  ya que nos asegura un mejor resultado final especialmente para aquellas personas que no tengan mucha experiencia.

El pulpo refrigerado suele presentarse ya cocido y listo para consumir, por lo que el aprovechamiento del producto es mayor.

1.2 Crudo o Cocido

El pulpo crudo tiene una diferencia poderosa con el pulpo cocido, y es que aún no ha mermado porque no se ha iniciado ese proceso. Ten en cuenta este punto porque, a la hora de comprar, lo que te importa saber es cuánto producto te va a quedar al final. Por otra parte, piensa que los pulpos mal cocidos son especialmente difíciles de comer, bien porque la carne está demasiado dura o porque su textura es gomosa, así que ten claro como lo han cocido. 

1.2.1 Crudo ¿Mejor Fresco o congelado?

El pulpo crudo que compramos fresco en una plaza o en la pescadería de un supermercado se vende con tripa. Este caso es especialmente desagradable para mucha gente, de manera que te aconsejamos que te plantees seriamente si te interesa empezar el proceso de cero. Sin embargo, si lo compras congelado en vez de fresco vendrá limpio, eviscerado, sin tinta ni tripa. Hay que tener en cuenta que el pulpo congelado mantiene las mismas propiedades que el pulpo fresco, además de conservarse durante más tiempo.

 

 1.3 Entero o solo los tentáculos

Lo cierto es que cuando se presenta el pulpo entero va a ser mucho más fácil saber qué parte tiene agua y cuál no. Recuerda que los tentáculos tienen más fibra que la cabeza. Como principio general, en las raciones lo habitual es que se corte más tentáculo que cabeza, pero se combinan ambos componentes. En cualquier caso, la experiencia nos indica que son diversas las preferencias de los clientes a la hora de reclamar que se prepare este plato, de manera que la presentación puede ser de las dos formas. 

El pulpo se captura en aguas templadas con afloraciones de corrientes marinas que son especialmente ricas en nutrientes.  Para nosotros, lo más habitual es que sea de la zona atlántica. En el caso de España, la inmensa mayoría del pulpo que se consume es de origen marroquí (FAO 34), aunque también se captura en Galicia (FAO 27), ambos pertenecen a la misma especie: octopus vulgaris.

Como el pulpo merma al cocerse, te interesará conocer cuál es el precio escurrido de compra, no el total

3. Etiquetado del producto y estándares de calidad

Evidentemente, si quieres degustar un buen producto no deberías renunciar a que este se identifique, porque conviene respetar unos estándares de calidad. Las empresas comercializadoras están siempre obligadas a informar del origen del producto. En el etiquetado del congelado están obligados a ponerte la fecha de producción, la denominación, especie y otros datos como la temperatura de congelación, la fecha de caducidad y la temperatura de conservación

Nuestro consejo es que, si no vas a comprar el pulpo fresco, probablemente te interesará adquirirlo a un distribuidor especializado que te garantice la trazabilidad del producto. Al fin y al cabo, a ti te incumbe tener la garantía de que el cefalópodo está en óptimas condiciones, ha sido pescado acorde con la normativa vigente y que se ha respetado la cadena de frío durante todo el proceso de producción.

Hay otro elemento que has de tener en cuenta tú y del que has de responsabilizarte. Una vez que compres pulpo congelado y lo descongeles, no lo deberías volver a congelar nunca. 

4. Que no te den otras especies como potón en vez de pulpo

Uno de los principales fraudes que se está dando con el pulpo es el clásico «gato por liebre», pero aplicado al cefalópodo. Hay casos en los que se venden tentáculos de potón (Calamar Gigante del Pacífico – disidicus gigas) como si fueran pulpo y, no tiene un sabor para nada parecido, es totalmente distinto y su precio es sustancialmente más barato.

Si lo compras entero, es más difícil que te puedan vender potón en su lugar, pero sí es muy común cuando lo compras en tentáculos o en rodajas, sea en el método que sea. En este caso, te recomendamos que consultes la etiqueta para asegurarte de que estás pagando por lo que corresponde. No en vano, esta es la manera más fácil de detectar un fraude y de iniciar las correspondientes acciones para que no te tomen el pelo.

5. Que el peso sea neto o escurrido

merma del pulpo

Este es uno de los timos clásicos, pero que en productos como el pulpo puedes notar, y mucho. Recuerda que el pulpo tiene mucha agua y, por lo tanto, si compras por precio total seguramente estés pagando por agua. En consecuencia, cuando negocies una compra te interesará saber cuál es el peso neto o escurrido del animal. 

Es fundamental que en los pulpos congelados se haga constar el peso neto o escurrido. De este modo, eliminas o minimizas el riesgo de estar pagando agua al precio de pulpo. Ahora bien, cuando se compra el animal fresco, hay que recordar que tiene una gran proporción de agua y que, por lo tanto, lo que se pagaría no sería representativo del total que vas a comer. 

 

6. El pulpo crudo merma al cocerlo

Mucha gente ignora que el pulpo merma cuando lo cocemos. Por lo tanto, debes conocer esta variable para tomar decisiones de compra racionales. La proporción correcta sería, por ejemplo, comprar un pulpo de 1,5 kg para una familia de 4 personas. De esta manera, te garantizarás unas raciones dignas. 

Uno de los problemas recurrentes es el desconocimiento, de manera que ahí puede no haber un engaño sino, más bien, un cálculo erróneo de la cantidad que se necesita. 

En conclusión...

Como podemos ver, comprar pulpo crudo requiere de una cierta experiencia si lo vas a comer en casa, porque tienes que conocer una serie de aspectos. Lo bueno es que, una vez que tengas práctica, no tendrás problema en distinguir un ejemplar bueno de otro que no lo es tanto, así como los pesos y los estándares de calidad. En consecuencia, estos consejos te servirán para aprender más sobre este fascinante mundo. 

Disfrutar del pulpo es posible si cuentas con proveedores profesionales que te puedan ofrecer un producto de una alta calidad, con un mismo estándar durante todo el año. Además, conocerás las distintas propiedades que marcan la diferencia y que te permiten tomar la decisión de comprar un tipo de producto u otro. Finalmente, evitarás que te tomen el pelo con timos relacionados con el origen o el peso del animal. Te animamos a que nos conozcas mejor para comprar el ejemplar que más te convenga o que se adapte a tus necesidades, refrigerado o congelado. 

En definitiva, una vez que ya tengas un poco de experiencia, no tendrás problema en distinguir un ejemplar bueno de otro que no lo es tanto, así como los pesos y los estándares de calidad.